El significado del topónimo de Villamuriel proviene de la aglutinación del latino “Villa” pequeña granja, mas el antropónimo o nombre de persona: “Moriel”, citado como “Maurellus” en un documento de la catedral de León de mediados del siglo X. Lo de “Cerrato”, en principio viene dado por lo “cerros” cercanos, posteriormente es un anexo localizador usado desde mediados del siglo XIX como “zona de abundante cereal”.

Vista Villamuriel

Conforman el municipio de Villamuriel, el denominado Casco viejo, el lugar de Calabazanos y su monasterio de Santa Clara, el despoblado medieval de Albures, hoy Soto Blanco, y las urbanizaciones de ciudad jardín Virgen del Milagro y los Olmillos.

Dada su buena situación, su abundante agua, pastos y arbolado, es posible que el hombre primitivo ya poblara estas tierras, pero no se han encontrado huellas de ello. Los primeros hallazgos pertenecen a la época romana, se encontraron en el monasterio de clarisas de Calabazanos, son restos cerámicos y constructivos de época romana, de entre los siglos II y IV d. c.  y una escultura de cabeza masculina del siglo III d.c.

Algunos estudiosos y la tradición oral,  atribuyen a la Orden del temple su paso por nuestra villa porque la portada principal de nuestra iglesia de Santa María, es una réplica de la portada de la iglesia que la orden levantó en Jerusalén. Pero no hay constancias arqueológicas de ello.

Lo realmente cierto es que Villamuriel, fue villa de la Corona y en el reinado de Alfonso VII  este, la cedió al obispo palentino, edificándose su iglesia en el siglo XII.

Villamuriel fue una obispalía de Palencia y aquí residieron obispos y gente de la realeza, por eso se levantaron: un palacio, casas, aposentos, huertas y otras estancias adosadas a la iglesia y a las que se accedía a través de la misma, hay escritos que reflejan todo ello: «tienen los prelados a una legua de esta Ciudad de Palencia, en el su lugar de Villamuriel de Cerrato, una muy hermosa casa, de mucho aposentamiento y fortaleza, cercada de buena rivera, huerta, soto y arboledas, donde reposan y esperan”

En este siglo ya existe su puente gótico de cinco ojos. Es un magnífico puente de once ojos, de tipo apuntado con tajamares. Los tajamares son las partes que sirven para que el puente oponga menor resistencia al paso del agua. La parte superior de estos tajamares se aprovechó para hacer unos balconcillos para resguardarse las personas del paso de las caballerías.

Actualmente es el nexo de unión de tres de nuestros más importantes núcleos de población y todo un referente para nuestro municipio.

Villamuriel era una villa dedicada a la agricultura y ganadería. Ya en 1978 se instala en su termino la empresa de automóviles Fasa-Renault, y eso lo cambia practicamente todo.

Villamuriel está regado por el rio Carrión y el Canal de Castilla. La esclusa 33 localizada en el pueblo con sus edificaciones anejas: vivienda y fábrica de harinas. y la 34 (localizada en Soto Albúrez)  única que es ovalada, las 35 y 36,  son rectangulares El Soto Alburez, es el único conjunto de esclusas donde vamos a encontrar “juntos” los dos estilos de esclusas. Es un lugar agradable, de descanso para hacer un pequeño alto en el camino

El monasterio de Santa Clara de Calabazanos, monumento histórico-artístico desde el 2 de Febrero de 1979,  está reconocido como “el Escorial de adobe” según José Álvaro de Ojeda.

Este monasterio se funda por Dña. Leonor de Castilla, siguiendo los deseos expresados por su esposo Dn. Pedro Manrique antes de morir. Gracias a la fama de las fundadoras, el cenobio se convirtió rápidamente en lugar de encuentro de la alta sociedad. Muchas de sus damas tomaron en él los hábitos.

Aquí nacio, por otro lado, el teatro castellano. En el pórtico y en su interior se representaron égolas y autos, tanto de Gómez como de Jorge Manrique, amén de otros muchos escritores y literatos de la época.  En el archivo del cenobio se conserva abundante documentación, con los apuntes y recetarios de los medicos que trabajaron atendiendo a la comunidad de monjas y sus visitantes.